domingo, 22 de junio de 2014

¿TOLERAR O RESPETAR?

En una sociedad tan marcada por el constante reclamo de que todo lo que cada quien haga debe ser aceptado y no sólo eso, sino que reclaman en grandes aforos que sea tolerado, que los intolerantes los respeten y respeten sus preferencias, ya sean estas sexuales, intelectuales, políticas, religiosas, dogmáticas o libre-pensadoras, entre infinidad de demandas de ese estilo. Ante esto, se hace necesario detenerse un momento y plantarse la siguiente pregunta ¿no es acaso reclamar que me toleren un acto de auto nombrarme contaminado de algún error? ¿No sería menospreciarme ante una realidad diferente? Son dos cuestiones que nacen naturalmente y aún más ahora, cuando tolerar se cuenta entre las virtudes que debe tener un ciudadano del siglo XXI, ya que de tanta diversidad de realidades con las que se tiene contacto sino quiere ser condenado toca tolerar.
Ahora bien, ¿por qué no pedimos que se respete nuestra manera de pensar o de actuar? Si bien respetar es abstenerse de meterme en las fronteras de las individualidades de cada quien y mejor aún, no debo crear un bando de aceptados y otro de rechazados como ocurre con la tolerancia. Pero como es típico, cuando sale una palabra nueva se pone de moda así no se reflexione porqué se usa, a continuación se presenta el por qué sería mejor usar una en detrimento de la otra.
De entrada, al proclamar la tolerancia de todos y la intolerancia cero, estamos realizando la más grave afirmación y a su vez, la mayor contradicción, debido a que se promueve esta proclama de que “yo soy tolerante” pero automáticamente alguien afirma sin tener la menor atención que “¡soy tolerado!”, es idéntico que decirle no es igual a nosotros pero igual te toleramos, es esto un sin razón, es una discriminación disfrazada de aceptación, es la manera más sarcástica de decirle a alguien “yo respeto su inferioridad, su mediocridad y sus imbecilidades”.
Afirma Gerard Guillot “desde mi humanismo bondadoso, toleraría a otras personas que son diferentes de mí: ¡qué arrogante magnanimidad!”, es decir, desde mi gran perfección de criterios y de vida le tengo o siento lastima de Ud. que es una escoria comparada a mi grandeza y perfección. Se podría decir que son aseveraciones muy fuertes y hasta sin fundamento, ilustrare estas afirmaciones desde un ejemplo del diario vivir: el racismo por tradición es rechazar y condenar a las personas por ser diferentes a mi raza perfecta (sea blanco, negro, amarillo o más Hitleriano ser ario nacido en hiperbórea), se entabla la campaña del no racismo, la cual consiste en pedir tolerancia ante las personas que son “diferentes” físicamente a nosotros, pregunto ¿no es esto discriminación? Sí, primero se está tratando de diferente a alguien, es decir no es igual a mí, segundo se mantiene la superioridad de raza de uno sobre los otros, ya que si recordamos tolerar es automáticamente afirmar que existe alguien que es mejor y que desde su magnanimidad ¡soy tolerado!, y tercero las diferencias permiten la riqueza de la diversidad, rompiendo estos tres razonamientos los principios que definen esa palabra tan humillante y falta de realidad.
Veamos ahora como sería ese ejemplo desde el respeto, para el respeto no existe ninguna diferencia de raza, debido a que la raza no es algo que se vaya adquiriendo y moldeando, sino es una aptitud que viene por medio de la carga genética y que no se modifica a voluntad y menos aún, nadie debe pedir que se le respete algo tan trivial, pero a la vez tan mío o suyo como la raza. El respeto se encarga de realidades más trascendentes y no se pide, nace desde la inteligencia y el crecimiento ético de la persona, un ejemplo para el respeto sería las ideas y concepciones políticas, yo partidario de izquierda expongo abiertamente mis ideas y Ud. de derecha escucha mis argumentos, luego Ud. de derecha formula sus ideas y yo de izquierda lo escucho y realizamos un debate desde nuestras ideas y posturas, pero ambos somos libres para escoger de que bando o ideario político estamos y cada uno permite ser disuadido y disuadir sobre los argumentos planteados. Este ejemplo suena utópico en esta realidad de imbéciles que defienden a líderes corruptos, quienes no se preocupan por los que están dando sus vidas debido a sus ideas huecas, pero entre gente inteligente ese diálogo de respeto si existe.
Entonces, con lo visto anteriormente en esos dos ejemplos ¿Cuál es la diferencia entre la tolerancia y el respeto? Siguiendo a Guillot se responde que con la tolerancia se da un rechazo a la persona, más no a la conducta siendo todo lo contrario al respeto, y es que el respeto deja de lado a la persona y su dignidad, y se centra en los comportamientos y su manera de pensar, porque el comportamiento y la manera de pensar si se eligen, mientras el color y la raza no. A Hitler se le puede juzgar por los genocidios y los campos de concentración pero jamás por ser alemán o su forma física.
También, al querer plantear la tolerancia se desea que cualquier cosa o hecho sea tomado como aceptable y como digno de ser imitado, y lamentablemente para quienes piensan así “todo no es tolerable, pero todas son tolerables” (Guillot), es decir mis caprichos, vicios y la pseudo-ética no se debe aceptar como virtuosa pero todas las personas si son dignas de respeto.
Podremos decir que se debe tolerar pero debería ir el respeto al lado, ya que el respeto como he expuesto en ningún momento lleva a la exclusión, mientras que si se afirma y proclama la tolerancia se debe por antonomasia tolerar: al racismo, a la xenofobia, a la discriminación, a la violación de la dignidad humana, a que unos pocos se queden con la riqueza de muchos, que un violador viole, que un asesino asesine, que un desadaptado secuestre a otro, que un pedófilo arruine la vida de un infante y millones de ejemplos más, porque eso es tolerar aceptar la conducta que cualquiera quiera establecer como acorde a la realidad que él quiere vivir. Y no son ejemplos rebuscados sino muy experimentados a diario, Ud. nunca encontrara a una persona que actué con virtud ética pidiendo que se tolere el aborto, por ejemplo, sino a desadaptados que quieren acabar con una vida a favor de eso, esa persona de virtud ética pide el respeto por ese ser que sea blanco o negro o que sea asesino o criminal se le deje vivir.
Suena como un debate sin necesidad, pero tantas cosas a las que da pie el pedir la tolerancia y que al final aumentan el odio y el desprecio, porque los “superiores” tienen lastima de los “inferiores” y cuántas guerras ha patrocinado la tolerancia o el ser tolerado, y en cambio tanto bien se hace cuando se respeta y se trata a las personas desde su igualdad de dignidad, pero se le recrimina y se le enfrenta cuando sus ideas atentan contra la virtud y la felicidad de la mayoría. Por eso, al tolerar se crea un contrario que se carga de rencor o de resentimiento por ser tomado como inferior, mientras que si se respeta se consiguen infinidad de iguales que intelectualmente y vivencialmente crecen con discrepancias, pero en igualdad de oportunidades de exponer, de persuadir y ser persuadido, siendo este principio el del parlamento que es de donde nace esta problemática social.
Tolere y debe estar pendiente de cuándo será atacado, respete y siempre estará cuidado.

Luis Gustavo Zambrano

Bohemio del XXI

domingo, 30 de marzo de 2014

Los sistemas que arruinan la dignidad del ser humano


Me encontré en estos días un autor, el cual mencionaba que Marx no pensaba la política sino solo la economía desde la dialéctica, ya que al final con este método planteaba la abolición de las clases sociales, y pues es cierto, debido a que la economía buscaba la propaganda de ser productora de una sociedad igualitaria y la única forma de lograrla es sin gobierno, por consenso y con producción firme y sostenible.
Ahora, los ingenuos socialistas del siglo XXI siguen siendo presidentes y demagogos, es decir van en busca del populismo, autoritarios y nada de inversión en la economía sino en sus bolsillos, hablan de un modelo que si bien políticamente no es sostenible pero económicamente sí, pero en Venezuela no se aplica ninguna de las dos funciones, dando como resultado la pobreza en el país. Se les acepta que las decisiones en política sean erróneas, debido a que este sistema es solamente económico, pero es que en el ámbito económico caen en los mismos errores que el tan repudiado liberalismo o capitalismo.
Este síntoma de la búsqueda del populismo no es solo del socialismo sino también del capitalismo, pero no presentado como una queja de que unos tienen mucho y otros tienen poco, sino desde la forma injusta en que se reparten las ganancias generadas por la producción; se escucha siempre que el dueño debe tener grandes ganancias porque arriesga su capital, en cierta manera está bien formulado pero si no tienen empleados cuando van a producir su “riesgo”, son tan irrespetuosos de la dignidad humana y de la dignidad del trabajo, ya que repartir las ganancias mensuales en un 10% entre una infinidad de empleados, el 30% en recuperar la inversión y 60% para los bolsillos de los “jefes”, produce el preguntarnos: ¿es justo esta repartición? O más aún ¿es justo este sistema?
Unos no invierten y promueven un autoritarismo y conformismo orientado en la miseria y en el que todo se los den, pero los que se esfuerzan en trabajar y dar lo mejor de sí tanto técnica como humanamente son despreciados y ofendidos con esos sueldos tan míseros, porque un grupo de titulados y de aprovechados creen que por tener oportunidades de crear o regir empresas deben tener la autonomía de “gobernar” y de imponer su voluntad ante a dignidad de los empleados, sin darse cuenta que si todos gerencia sus propias empresas ninguna empresa encontraría empleados para generar su producción. Se debe aclarar que los empleados son los que en verdad producen y no merecen una limosna mínima (salario mínimo), llegando hasta despreciar a los empleados de mantenimiento y limpieza sin darse cuenta los “jefes” que en sus majestuosas reuniones quedan bien porque las oficinas están aseadas, los baños dignamente habilitados y todo en su respectivo puesto, o son tan idiotas ¿que creen qué la empresa se limpia sola?
Por eso, no hablamos de uno u otro sistema económico-político como bueno, si solo pensamos en mercancía en la calle para consumir diremos que uno es más bueno y eficiente que el otro, pero será ¿qué en algún momento lo valoramos por lo que dignifique a los seres humanos tanto que laboran como de quienes compran?
Se ha de dejar de maltratar al otro por un pedazo de ansía de poder o de ocupar un puesto de “prestigio” y de tener, luchemos por la dignidad que es en sí lo que nos hace seres humanos, es más sólo la dignidad es para los seres humanos, ah y dejemos de creer que los animales tienen derechos o dignidad sólo tienen necesidades y a quien le de la real gana las satisface, mientras que los seres humanos tenemos dignidad y derechos y eso sí toca por deber respetarlos y hacerlos efectivos sin querer o no se deben satisfacer y ya está.
Se dirá que con el capitalismo se asegura la existencia de productos para el consumo y es cierto, pero ¿la dignidad del trabajador dónde queda?, es que no se debe luchar por un sistema, ni por sentimentalismos ni añoranzas, no hay que luchar por un líder por un bien personal, si se lucha por esto nunca nada cambiara; en cambio sí se lucha por dignidad, dignificación y justicia del ser humano ya se lucha por todos los derechos inalienables y como respuesta sin ecua non, se lograra que el sistema económico y político que rija a la sociedad sea el del Humanismo, el preocuparse por el otro y por sus necesidades sin tener que estarse preocupando por rebuscarse, sino de trabajar y vivir desde un salario justo, oportunidades acordes a la preparación y el lograr que la competencia sea para mejorar más no para imponerse ante la voluntad y los sueños de los demás.
Por eso, sencillamente el socialismo desde el papel es el sistema político-económico ideal, pero en la práctica como ya se mencionó en otra entrada es el inicio de los destrozos económicos, ya que lo que es para todos nadie lo quiere y el trabajar a conciencia o en un rato y al finalizar tener la misma ganancia es la vía para que la producción disminuya; mientras que el capitalismo desarrollar la explotación del hombre por el hombre en su máximo esplendor; esto sencillamente si se observa detenidamente es la causa de que el ser humano es visto como el medio, el instrumento para que otro se enriquezca, siendo el punto álgido de todo esto el olvido de que los seres humanos somos seres de dignidad y que nos movemos por el contacto y la relación de dignificación que motiva la producción, pero aún más la felicidad que es desde el mundo griego el fin de la humanidad y de la filosofía.
Luis Gustavo Zambrano

Bohemio del XXI

domingo, 9 de marzo de 2014

Memorias de un pesimista o de ¿un realista? Sobre Venezuela



   Venezuela estos últimos días, ya casi un mes, se ha visto conmocionada por el incumplimiento de promesas vagas que son heredadas de un sistema político que jamás ha dado sus frutos a largo plazo, no hay que negar que en el papel y en la propuesta de Marx y Engels, en el Capital, es el sistema político-social más interesante y de mayor vocación de progreso y de renovación, debido esto a la dialéctica constante y cambiante que se propone, ya que una síntesis origina una nueva tesis; pero lamentablemente en la práctica, este sistema se presta con un ser autoritario y con el afán de poder de unos pocos a los que el pueblo le entrega sus ideas, sus libertades, sus intereses solo para que alguien más se encargue de dirigir sus voluntades. Aquí le quito la culpa a los autoritarios, porque total cada quien es el que elige su amo, se considera que tiene que haber quien mande pero lamentablemente eso no es mas que un trauma muy social, me dirán que las manadas de animales tienen jefes, que es algo natural, pero los animales no piensan ni razonan mientras los que somos humanos sí lo hacemos, ahora quienes se llaman humanos no y por eso afirman “necesitamos ser gobernados para que la sociedad tenga un orden”, si Ud. piensa así no reniegue de lo que se le impone.
   La gran pregunta que nace es ¿Qué nos dejan estos días en Venezuela?
Nos deja una economía arruinada, personas cuyos inventarios de sus negocios se agotaron y no tienen como reponerlos; personas que viven de las ganancias diarias que le da su comercio y que debe pagar proveedores, alquileres y empleados que sin tener entradas tienen grandes salidas, ojala que al pasar esta situación se aboquen a esta realidad los pseudos-políticos del momento; un desempleo masivo que vendrá como consecuencia de los saqueos, destrucción de propiedad privada y de establecimientos comerciales que tenían todo su capital invertido en ese local; familias que ya su momento de esparcimiento es estar en una cola de horas en el mejor de los casos con sus hijos y sus parejas. Se conoce que la economía venía a un hecatombe pero se podía generar lo que se gastaba, llámelo conformismo pero se recuperada en cierto modo lo invertido, y ¿estos días transcurridos?
   Nos deja, además, la perdida de días que los estudiantes pasen en las escuelas, valga la salvedad días porque la calidad la hablamos otro día, que hacen que el poco aprendizaje que adquieran se duerma por tantas vacaciones, porque en teoría el Ministro afirma que hay clases pero ¿cómo se llega hasta el centro educativo? sino hay transporte o en cualquier momento la honorable Guardia Nacional o su apéndice de los llamados “colectivos” atacan o que en cualquier momento aparece una barricada que tranca el paso, pregunto ¿vale la pena arriesgar una vida de un inocente por los pecados de los padres?, si la responde desde la biblia llévelos entonces a las calles, si lo responde desde la razón, se da esa pérdida de días. Aunque tranquilos las Canaimas están bien equipadas de propagandismo político que tanto nos gusta, hagamos que aprenda de allí, o de los bellos discursos que se hacen por internet al referirse a una persona que piensa o actúa diferente. Menos mal que la educación es más que una escuela, pero lastimosamente si esta englobada en la familia y la sociedad que está bastante corrompida por el odio.
   Y lo que nos deja más importante aún: el odio. Un odio enconado que fue el revulsivo de esta revolución, que a su vez, lo heredaron estos ciudadanos de la llamada cuarta república, que ya los “cuarteros” lo habían recibido de las dictaduras de principios de siglo y estos de las farsas de la Independencia, eso es memoria histórica que tanto nos falta. Pero este odio tan bien cultivado y abonado ya ha llegado a un punto en que es colectivo y popular, todo el que se llame chavista-“madurista” o de oposición a esas ideas, creamos que a ideas y no a personas, se anota automáticamente en la lista del odio, el desprecio, la calumnia, el rencor, las groserías, el deseo del mal al prójimo, el de descalificar y al desear la muerte, entre otras miles de formas como se manifiesta el odio. Es este el legado más importante que nos regalan estos días, o es ¿qué existe un iluso que piensa que si el gobierno sigue perdonara el ridículo que lo han hecho pasar a nivel mundial o qué si hay “cambio” de aires los que han sido perseguidos perderán la oportunidad de hacerlo? Ilustremos un ejemplo muy cristiano: los seguidores de Cristo fueron perseguidos, quemados y azotados en fin, martirizados por gente “muy mala” que no los comprendía y coaccionaba su libertad, luego al pasar de los siglos vino un “cambio”, fueron aceptados como los poderosos y la religión reinante, pero al pasar del tiempo comenzaron a masacrar pueblos enteros, las mujeres eran consideradas brujas (algo tienen de eso) y eran quemadas, al igual que los científicos y los que eran sin religión; ahora viendo este ejemplo tan piadoso ¿qué nos espera a nosotros simples mortales que estamos guiados por caudillos tan opuestos que buscan opacar al otro? Decir que un cambio producirá el fin del odio es algo falso, o que si se continúa ya está en camino de desaparecer es aún más falso, pero sepan que el odio se seguirá solidificando cuando saquen a los trabajadores que piensan diferente, cuando la intolerancia sea hacia las personas y antes que a las ideas, cuando veamos que el “vencido” le toque que pedir asilo fuera de su nación. Es falso augurar que lo económico no mejorara pero lo social y político lamentablemente será peor. Niños y adultos por igual desprecian a sus conciudadanos que piensan diferente.
   Ahora, todo no es malo siempre y cuando empecemos a mejorar la relación con quienes piensan diferente, eso sí desde hoy, no desde que se solucione esto, y se verá como las cosas mejorarían de muchas maneras, se sabe que es difícil hablar con personas que piensan diferente, porque lamentablemente sus pretextos de sentimentalismos baratos los hacen radicales y nada de racionales, lo dice alguien que no se aferra a unos ni a otros pero que tiene la oportunidad de escuchar y refutar con ambos bandos porque con tal son tan iguales, porque se debe tener presente que las ideas son para discutirlas y que los gobiernos nos destruyen, pero que la Humanidad es algo que se aprende curtiéndose de ella, viviendo y sintiendo al otro no como un igual sino como un compañero, un complemento. Si estas palabras parecen irreales, sepa que Ud. será un perseguidor perteneciendo a cualquier régimen.
   Se pelea por una patria, pueden ver la entrada dedicada a ese tema, pero se deja a un lado la Humanidad, y Humanidad es más que una patria querida, que un clan, que una familia, es la realidad con que vivimos sean Islámicos, Cristianos, Marxistas, Democráticos, pensadores, dogmáticos, pobres o ricos, es la calidad que nos une en la esencia, es la realidad de nuestro contexto histórico, si se entiende esto del contexto jamás un pretexto sería motivo suficiente para que una parte de la Humanidad se enfrente a muerte con la otra. Humanidad es saber que el otro es necesario e indispensable para desarrollar la existencia, es tomarlo como un compañero de camino así no se conozca, es respetar sus particularidades que al final nos permitirán la pluralidad, es decir una unidad de Humanidad en un sinfín de escenarios particulares.
   Venezuela, venezolano, es más que una patria, que un clan guiada por un autoritario, es un conjunto de seres humanos que por naturaleza son racionales y razonables, bueno en naturaleza, y por tanto, no se debe desperdiciar y abandonar la Humanidad por una riña política, el odio destruye pero el debate de ideas (ojo ideas no sentimentalismos baratos) son los que lograran un cambio, si esto no se logra lo que se está haciendo, se hizo y se hará fue y será engendrar al nuevo resentido que gobernara dentro de poco. Porque como una cadena que no revienta el gobernante de la sexta será un caudillo que odiara lo de la quinta.

Luis Gustavo Zambrano
BohemiodelXXI

domingo, 9 de febrero de 2014

LAS DOS MÁS GRANDES UTOPIAS: LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LIBRE ALBEDRÍO


El ser humano a diario grita y realiza campañas para defender la libertad, pero cabe preguntar ¿Cuál libertad? O mejor ¿Qué considera como libertad?, y a grandes rasgos argumentan, eso sí son capaces de argumentar, que la libertad es hacer lo que se quiera hacer, es comprar lo que se quiera comprar, comer lo que se quiera comer, elegir qué sistema de gobierno tener, entre otros miles de ejemplo; si, ejemplos no argumentos, colocando como único límite la tan trillada “mi libertad o derechos terminan donde comienza la del otro”. Ahora, vale resaltar que la libertad no es el querer hacer algo o que se le permita expresar o escoger una u otra cosa, ni como afirma el cristianismo que la verdadera libertad consiste no en elegir entre el bien o el mal sino en elegir siempre el bien, ya suena a imposición, vamos ahora a la sociedad que afirma: hago lo que quiero con mi vida soy libre de expresarme de elegir lo que quiero, pero para poder abortar necesita un permiso legal de aprobación por parte del poder legislativo, igual para unirse homosexualmente o para portar alguna sustancia denominada como droga se necesitan leyes especiales, o para salir y entrar a un país que no sea el de origen debe tramitar una serie de recaudos, ¿no somos acaso ciudadanos del mundo sólo por el simple hecho de nacer en él?. Ahora, según esas consignas del querer pregunto: ¿ser libre, acaso, no es hacer con mi cuerpo y mis ideas lo que quiera sin atacar al otro? Pues ya con estos ejemplos se observa que eso no es libertad.
Pero esta expresión de libertad para congraciarse por un lado con los religiosos y por otro por el otro con los ignorantes que ostentan el “poder político”, le han dado un tilde de sumisión y de adormecimiento disfrazado de “libertad” para sumir al común en sueños utópicos y eternos, siendo para aquellos el libre albedrío y para estos la libertad de expresión.
Con el libre albedrío ocurre una de las contradicciones más elegantes, debido al planteamiento que lo formula y por el otro lado, el genio de la razón que deja desnuda la elegancia de palabras y muestra las vergüenzas de la fe, vale recalcar que pena haber defendido este planteamiento. Es tan dispar y pintoresco que detrás de esta expresión de libre albedrío, se afirma que se cuenta con toda la libertad de actuar conforme a la conciencia y a la voluntad del Todopoderoso que permite obrar con suma libertad, pero luego escuchamos en los pulpitos que “hasta los cabellos de la cabeza están contados”, dichosos los calvos por lo menos se salvan de tener vigilada la cabeza, o que los designios de Dios para cada ser humano son inescrutables o que desde el vientre de la madre lo escogió, tal cual gran hermano que está pendiente de cada una de las acciones que van hacer y que están concebidas desde antes de que comience el programa, ahora, ¿existe libertad en el destino?, supongamos que eso es libertad ¿se llega a diferenciar en algo a lo expuesto al principio, a que en la sociedad se vive apegado a la decisión de los diferentes legisladores, de los diferentes tiempos de las naciones? Por eso, es que me atreví a afirmar que la razón desnuda y deja al descubierto las vergüenzas de la fe, porque sencillamente si admitimos un destinos o que los designios ya están escritos, pues lamento contradecir al filósofo que afirmo que “Dios no es un dios titiritero” porque sencillamente los títeres y los actores son los que tienen un libreto escrito, yo no paso a creer que tan grande que es la mente humana se pueda limitar a moverse como le mande a actuar, o por lo menos no la mente de los que razonan a conciencia y lejos de los dogmas.
Pero esa es una contradicción sin importancia al lado de la siguiente: si ese libre albedrío que me deja actuar como quiero pero hasta los pelos me los tiene contado el “fantasma divino”, maliciosamente se puede pensar que dicho “fantasma divino” promueve la guerra, la hambruna y la violencia, ¡uy! ni lo podemos imaginar dogmáticamente pero si racionalmente, apliquemos lógica de carrera de filosofía o sea la elemental de 12 clases y eso con fortuna que el pedante no llegara a faltar: premisa mayor: el “fantasma divino” sabe todo lo que va a pasar porque sin su consentimiento nada pasa; premisa menor: los hombres quienes son obra del fantasma divino son causantes de la guerra, el hambre y la violencia; luego: el “fantasma divino” es el causante de la guerra, el hambre y la violencia; acá queda esto, racionalmente se sustenta y no traiciona la lógica aristotélica ni la razonable de causa-efecto. Por tanto, el libre albedrío además de permitir actuar con plena libertad al hombre, es pre destinatario porque conoce el actuar y el pensar antes de que ocurra ¿no es esto un ataque al principio de no contradicción?, vale saldrá quien diga que es cosa de fe y de pajaritos preñadores perdón preñados, pero si me lo van a vender como libertad ya la fe está de más.
Ahora, ya saliendo de ese enredo de hombre libre pero con un guión pre-establecido, viene la libertad de expresión no menos tortuosa para abordar, pero por lo menos con esta no tienen una salida por la tangente porque carece de metafísica. Me decían un día cuando afirme ante un grupo que la libertad de expresión es un invento de los espíritus ilustrados para combatir las persecuciones religiosas, si porque ellos persiguen, y los ataques a la Enciclopedia de Rousseau y compañía donde pedían que se respetara la manera de pensar, con tal con el pensamiento enciclopédico físicamente nadie salía herido económicamente si las limosnas dominicales se veían mermadas, pero que como cosa rara los “políticos” la tomaron con su boca sin cepillar desde hace años y la agregaron a la declaración universal de los derechos humanos, a esto me replico alguien con su buena voluntad, que los derechos humanos eran necesarios para regir algunas realidades y más importante aún, que la libertad de expresión es el derecho por antonomasia, a lo que conteste no respetemos la vida para que vea como se queda sin a quien contarle esa “idea brillante” que propone. Con esto, se quiere llegar a que si es verdad la libertad de expresión es necesaria, se debe respetar lo que cada quien tenga a bien defender y proponer y se le debe apoyar o refutar con respeto, porque Stuart Mill defendía con la libertad de expresión permitía empujar a los argumentos de sus límites lógicos y no como se contamina todo desde los límites de la vergüenza social, que es el plano moral.
La libertad de expresión, es más que un simple pararse y proferir amenazas, argumentos desfasados, imponer ideas o decir idioteces y que nadie le pregunte de donde es tan idiota, sino que es un exponer ideas de manera sustentadas y debatibles, porque con tal esa idea libertad la acuñaron los Ilustrados, porque hasta el momento nadie con cuatros dedos de frente ha desvirtuado el avance que dieron los Ilustrados a la libertad y consolidación de los derechos de todos, pero lo hacían debatiendo y exponiendo su pellejo con ideas firmes. Pero el problema de ahora, es que se dice todo es relativo yo opino lo que quiera, y ahí está el problema en exponer lo que se quiere, ya que el querer es sentimiento que se debe adecuar junto la razón para que salga un argumento sólido y no volitivo, ahora quien quiera salir a decir sandeces volitivas que se atenga a la consecuencia de ser refutado sólidamente y no salir al final, con un argumento dogmático de “que es mi verdad y punto”, porque va camino a fundar una religión de su idea, porque aquí es donde falla los derechos humanos y es que toda opinión se puede atacar siempre y cuando no se menos cabe a quien expresa su punto de vista, pero siempre el que habla volitivamente culmina atacando a la persona con que discute, ya que no tiene argumentos sólidos y racionales. Si nos orientamos desde los Ilustrados expresémonos pero refutemos o ¿Creen que la Enciclopedia fue dar puntos volitivos de vista? En fin, la libertad de expresión es proponer ideas pero saber que humanísticamente existe la dialéctica de debatir, refutar y argumentar, salvaguardando a quien habla mas no a la opinión.
Viendo estas dos formas de libertad, la primera desde antiguo condenada a su fracaso y la segunda mal interpretada, y como cosa rara perdiendo en los años su origen, son falacias de la libertad, que conllevan al servilismo y a la condena primero de la felicidad y del libre pensar hacia una deidad, que según Hegel y Nietzsche “¡ha muerto!” y según este último en boca de Zaratustra “necesita tiempo para ser oído, así como el relámpago necesita tiempo para ser visto”; y una segunda visión, que se ha mal interpretado hasta convertirse en el escudo de quienes quieren hablar sin pensar y al final, ser celebrados sin que nadie que razone les ponga en claro lo volitivo de lo que dice, ambas son necesarias porque tanto de una como de otra se ha de ver como no se ha de argumentar y más aún, detectando esas paredes negras se puede tender al rescate de las Humanidades que tanto hace falta en la Educación.
Una libertad debe estar pensada y formada desde la capacidad de pensar y argumentar abiertamente y con alas en la mente, más no reflejada desde las acciones que se realizan, porque sin temor a equivocarme personas en gobiernos dictatoriales o que se encuentran en las cárceles son tan auténticamente libres que así vivan coaccionado su libre tránsito o su “libertad física”, como si ser necesaria una visa ya no nos encarcela a un país, logran con esa verdadera libertad de la mente hacer más que quien está a diario “libre”, porque hace lo que quiere; ya para finalizar dos ejemplos el primero lo llamarían “bueno” y es el de Mandela y su libertad de dirigir su destino estando tras la rejas y recluido totalmente del “mundo libre”; y un segundo “el malo” Adolf Hitler, que también desde su prisión física formulo su obra “mi lucha” que fue la biblia del movimiento NAZI, preguntémonos cada uno: ¿Mi mente es libre de pensar diferente así este bajo opresores o está encarcelada, por el querer o el creer que oprimen el pensar y afirma apoyar el actuar?

P.D: Este texto contiene una gran parte volitiva pero ampliamente argumentativa y racional, por qué de que sirve una filosofía sin la carga subjetiva del autor.
Luis Gustavo Zambrano
Bohemio del XXI