La postmodernidad, ha de ser vista como una condición de
vida más no como un periodo de la historia. Esta condición de vida, se da en
todos los ámbitos de la misma: en lo social, político, cultural, filosófico,
religioso y económico, que tiene como padres fundadores los denominados
maestros de la sospecha: Karl Marx, ámbitos políticos-social-económico; Sigmund
Freud en los aspectos psicológico-sexual-cultural; y en Friedrich Nietzsche, en
el ámbito religioso-filosófico-moral.
Es una condición de vida, que se encuentra inmerso en el seno
del periodo histórico contemporáneo, como el resultado de la continuación de
las ideas del filósofo Friedrich Nietzsche, que promueve un laicismo y
anticlericalismo radical, con la tan famosa frase Dios ha muerto. No se ve
ruptura con la organización propuesta por la etapa contemporánea, porque ésta
se encuentra en el fondo marcada, por este laicismo que ha sido infundado tanto
por las ciencias como por el post-ateísmo, siendo una actualización del modo de
vivir según se siente y experimenta.
Esta condición de vida postmoderna, tiene una serie de
características muy particulares que se ven reflejadas en la manera de pensar
de cada ciudadano, lo cual es el relativismo y el rechazo a las verdades
morales absolutas o metarrelatos, impuestas por las religiones donde sólo es
bueno o malo lo que ellas aceptan. Esta condición postmoderna, nace como el
resultado de un querer librarse de todo lo que dogmatiza el pensamiento y la
vida en sociedad; y para lograrlo han de abandonar los dogmas políticos,
sociales, morales, religiosos, entre otros, para poder buscar el mejor estilo
de vida que vaya acorde con lo que se siente y piensa, siendo esto
caracterizado por los microrrelatos.
En la lectura, que se realiza a los diferentes puntos de
vista, de quienes tratan esta condición, se ve claramente una serie de
características que son un claro ejemplo de lo que es la postmodernidad, por un
lado existe la tentativa a rechazar el cambio ocurrido y afirmar que no ha
pasado nada; otros buscan regresar a un pasado algo medieval; otros abrazan
este movimiento sin tener sentido crítico, cayendo en el dogmatismo que
combaten; y otros que buscan la manera de que esta condición de vida sea
instaurada en medio de la sociedad, colocando su empeño en hacer factible esta realidad
en la vida de los retrógrados moralistas, que sólo juzgan y son presa del
criticismo sin aporte.
En conclusión, la postmodernidad busca un desarrollo
pleno de la persona desde su contexto de vida, como sujeto libre y que posee
derechos que le permiten vivir como mejor le parezca dentro de la sociedad, por
eso el consumismo, la homosexualidad y el relativismo son las banderas que
representan a esta condición. Seria de muy mal gusto juzgarlo como bueno o como
malo, ya que somos parte de él y al momento de juzgarlo como malo, estamos
rechazando a las personas que toman esta realidad como su estilo de vida y que
se sienten identificados con las banderas que los representan y cabe destacar
que la tolerancia es el nuevo nombre que recibe la paz en la condición
postmoderna. Quienes lo juzgan, son los que no han sido capaces de dejar los
dogmas políticos y religiosos, y quieren encapsular a los otros dentro de sus
creencias supersticiosas. La postmodernidad, es el mejor momento histórico que
ha existido, ya que es en el que vivimos y en el que podemos aportar tanto
positiva como negativamente. Es el mejor contexto histórico y no sólo eso, sino
también el contexto histórico ideal para filosofar.
Luis Gustavo
Zambrano
(Bohemio
del XXI)
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