domingo, 28 de julio de 2013

LA EXISTENCIA FILOSÓFICA

(Ponencia del 1er Festival Filosófico. IUESTA 2013)
RESUMEN
La condición postmoderna, profesa unos aires de cambios que ya no se pueden explicar desde reglas y normas morales y mucho menos culturales, en el ámbito intelectual se ha iniciado un movimiento que está en contra de todo lo que es dogmático y normativo, no como una revolución para llevar la contraria, sino un motivo para pensar desde la experiencia. Este movimiento, no tiene un nombre fijo pero si tiene características que lo encierran en la filosofía de la vida o desde la vida, Savater a esta manera de pensar la filosofía la denomina “Existencia Filosófica”, jugar con todo lo que es impuesto por la tradición de la sociedad, la cultura, la política y principalmente la religión, que es la que fundamenta los demás aspectos del desarrollo de la vida. Esta existencia filosófica, se basa en la experiencia y por consiguiente, en las diferentes maneras de vivir, de actuar y de pensar ante la realidad que muy particularmente le corresponde vivir a cada uno. Nietzsche es el primero que expone esta manera de hacer filosofía, basada en lo que se vive y se experimenta; en su obra marca tres maneras de hacer filosofía: la de los religiosos que es la del “tú debes”; la de los autodenominados poderosos que es la del “yo quiero”; y la de la Existencia Filosófica que es la del “yo soy”. Con esta última, muestra que la filosofía es una afirmación del hombre como unidad muy contraria a las otras dos, que se basan en la masa sobre el individuo. Y como último aspecto, de esta Existencia Filosófica se identifica quien es el verdadero Sabio, muy contrario a la concepción cientificista, religiosa y tradicional de identificar al Sabio como el que más teoría domina y se demuestra cómo se obtiene realmente la Sabiduría, siendo este el método con el que  se funda la pre-historia.
  
ENSAYO
A manera de prólogo: Este texto no es un estudio sobre libros o tratados, sino sobre experiencias que es la filosofía del presente, no es un tratado sagrado, sino profano, porque en fin, las humanidades nacen es como una reacción a lo denominado sagrado-religioso, por ende es un hecho profano tanto como los verdaderos pensadores, es un intento de argumentar filosóficamente lo que se habla a diario en las busetas, en un receso, entre amigos, con los vecinos; la realidad vivida desde experiencias y analizada desde libros.
En el siglo XXI se respira el aire de una nueva manera de ver el mundo, de pensar sobre la verdad y sobre la moral; ya los dogmas o verdades absolutas que en antaño sustentaban las diferentes facetas de la sociedad y de la cultura, ahora no son bien recibidas por el gran colectivo. Este nuevo aire, es denominado Relativismo, tantas verdades como personas existan, es calificado en diferentes ámbitos desde la ciencia hasta la moral, en estas líneas me centrare en el Relativismo de la verdad, pero no para defenderlo o condenarlo, esto es propio de las religiones, sino para manifestar la nueva forma de pensar, la cual es bastante rara para nuestros abuelos, pero muy familiar para nuestros hijos.
La cultura de Occidente, se ha desarrollado a lo largo de la historia de la mano de la religión Judeo-Cristiana, que ha impregnado toda la cultura con sus dogmas o verdades absolutas, que en su totalidad no pueden explicarse desde la razón o desde el razonamiento, por eso elevan dichas verdades al plano metafísico de la fe, y aunque existan voces que digan que la fe y la razón se complementan y caminan juntas de la mano eso es FALSO, desde que comencé a estudiar filosofía siempre he escuchado “philosophia ancilla theologiae” (la filosofía esclava de la teología, Tomás de Aquino), o sea esclava la razón de la fe.
Por este motivo, nace este ensayo bajo el título de EXISTENCIA FILOSÓFICA, de pensar y vivir como se piensa, como diría Nietzsche de “ser creadores”, de ser inventores y no simples consumidores de ideas, de planteamientos y dogmas heredados, ya basta de transmitir miedos mitológicos, es hora de que pensemos, de que seamos capaces de ser libres pensadores, sin que nos importe que una cultura roída por las fuertes creencias políticas y religiosas nos consideren reaccionarios ante el orden establecido desde el dogmatismo, para esta nueva concepción de vida Nietzsche nos deja unas palabritas de apoyo para los que nos atrevemos pensar diferente “¡Qué nos importa eso a nosotros los filósofos lo que piensen los demás!”
De entrada son palabras chocantes al oído criado en los dogmas, pero no pienso valorarlas como buenas o malas, porque, ¿qué es lo bueno y qué lo malo?, pero en el transcurrir de esta ponencia fundamentada desde la razón y la filosofía mostraré este camino tan “extraño” de la EXISTENCIA FILOSÓFICA.
Savater, hablando sobre el legado de Nietzsche expone esta postura, por tanto, no es algo nuevo, pero si oculto. “Una existencia filosófica, dice Savater, es lo contrario de ser un profesor de filosofía; una existencia filosófica es lo contrario de una carrera de filosofía”, porque hay que acotar que la filosofía desde la vida, de la vida, es la manera en la que se puede rescatar el valor que tiene la filosofía; ya basta de que la filosofía se piense desde Grecia, la edad media o la Venezuela de Andrés Bello, es necesario hacer filosofía actual para hombres actuales.
La filosofía expresada como una repetición de periodos históricos y vidas de filósofos cansa, hasta el punto de rechazar las humanidades por tan cruel tortura de memorizar y pasar a una hoja lo tan complejo del pensamiento de un gran autor, es necesario conocer esta historia, pero no apegarse estrictamente a ella, porque esa filosofía fue pensada para responder a alguna necesidad o polémica del periodo que le correspondió vivir a cada filósofo, y aunque encierra una gran riqueza y permite conocer puntos de vistas para formular un nuevo pensamiento o retroalimentarlo, lamentablemente una clase de filosofía es más rigurosa y tediosa que una clase de matemática, en la cual ya se sabe el resultado sin necesidad de plantear el problema, porque siempre un número más otro da el mismo resultado en cualquier parte del mundo o en cualquier momento histórico; mientras que si la filosofía se lee hoy se entiende diferente que ayer o como la entenderán mañana o en cualquier otro rincón del mundo, porque el pensamiento del hombre evoluciona con el roce de cada experiencia. Por tanto, se ha de ser partero, como decía Sócrates, sacar un nuevo conocimiento que nos ilumine el presente, porque el pasado se quedó atrás y ya no necesita ser iluminado, aunque si valorado.
En este tiempo, en el que el hedonismo y el gran afán de conocer lo desconocido nos mueve, es necesario que la Existencia Filosófica se base en jugar con nuestros nervios, con nuestros sentidos, con nuestras pasiones; que se puede sentir y vivir para luego pensar, vivir y escribir, poder jugar con nuestra moral, con nuestros dioses, con todo lo inimaginable que nos impulsa hacia arriba y nos separa los pies de la tierra, y que algunas veces nos insta a renegar del cuerpo.
Esta necesidad o afán de jugar con lo anterior, viene a ser contrario a una lección bien aprendida y luego transmitida tal como fue aprendida, es contraria a la moral de la nivelación y del rebaño, de pensar en que todo es para todos por igual, cuando siempre se ve que lo que es para todos nadie lo quiere. Esta postura de jugar y cuestionar todo, es contraria a todos los repetidores de filosofía, catedráticos, es contrario a los docentes de nuestro sistema educativo venezolano que repiten lo mismo que estudiaron en sus tiempos de escuela, que los hace ver como unos pedantes delante de sus estudiantes, quieren ser tomados por sabios y conocedores de toda la historia de la filosofía y quedan en ridículo, porque muchas veces para los estudiantes es la primera vez que tienen contacto con la asignatura y por ende, necesitan es que se les inicie no que se le produzca un estreñimiento mental.
Es contraria al sacerdote o religioso que condena el relativismo porque su verdad es absoluta, fundada en un sujeto, llámese Cristo, Mahoma, Moisés, que pretenden decir que una verdad es objetiva, cuando entre ellos mismos se contradicen y no saben cómo solucionar sus mal entendidos, ya que ni a espada y a cruz han sido capaces de unirse bajo un solo pastor y en un solo rebaño, que ironía.
Es contrario al político que sólo ama al dinero, el prestigio y el poder porque es adorado por borregos que mientras que les tengan la espalda oprimida se encuentran felices y que cuando los descargan, buscan rápido a otro que los oprima de nuevo; y es contrario, al socializante al que coloca a la sociedad, el conjunto, por encima del individuo y lo llega a tratar como una máquina, la cual debe funcionar de una manera determinada para que todo el sistema se encuentre en correcto funcionamiento. Aclaratoria, no me he alejado de la temática planteada.
       La auténtica EXISTENCIA FILÓSOFICA, es de la de quien juega con sus miedos y con las creencias impuestas, quien destruye las viejas tablas que rigen nuestra cultura, tanto tabús políticos como religiosos; quien es capaz de hacer esto es el verdadero maestro, palabra que los educadores universitarios tanto repudian sin saber que magister significa: el que conduce, el que lleva de la mano y me permito agregar el que piensa y hace pensar.
Quien es filósofo de corazón y no de título, es el que es capaz de vivir con una sola cara y por eso, escribe desde la vida en la vida de los demás, quien realmente tiene una EXISTENCIA FILOSÓFICA no es quien obedece a la necesidad, sino quien decide que es lo necesario y más importante aún, se pasea por las diferentes verdades de la vida y de cada sujeto sin jamás objetivizar nada, porque es un danzante en la realidad que ve, que siente en fin, que experimenta, es capaz de llegar a vivir de muchas maneras distintas, y esto solo lo alcanza quien sabe experimentar y deja invadir sus sentidos de todo lo que lo rodea, sin excluir nada debido a un prejuicio cultural o religioso. Todas las experiencias, son escritas tanto en el cuerpo como en la conciencia. Si él no tolera sabe respetar los otros puntos de vista, porque valga la salvedad, quien tolera se aliena mientras quien respeta el punto de vista del otro, realiza una crítica y discierne lo substancial de lo complementario.
¿Cómo se puede hablar que la EXISTENCIA FILOSÓFICA ha de ser objetiva? O ¿Qué la verdad es objetiva?, si los filósofos y pensadores por antonomasia, son sujetos o sea subjetivos, que pueden ver algo objetivo pero a la hora de interpretarlo cargan la realidad observada o al objeto con su presencia subjetiva. Y por la maravillosa cualidad de ser sujetos, por ser sujetos que piensan, automáticamente la realidad es vista desde un punto propio, algo contaminado de creencias, ideales, prejuicios…, pero en el fondo único y auto comprendido. Siempre el filósofo ha expuesto ideas en nombre de la verdad, sin jamás percatarse que él habla es de sí mismo y de su experiencia, así la termine vendiendo a un movimiento o creencia en particular, es decir que el filosofo procura buscar la verdad, pero hay que aclarar que la verdad que busca es propia y respetable desde su punto de vista, ahora bien se hace necesario que la comparta para que sea consensuada y se llegue a una verdad intermedia y compartida.
El hombre postmoderno es en suma, el único que puede tener o experimentar la EXISTENCIA FILOSÓFICA, ya el primero que comprendió que el pensar filosófico, se fundamenta en la relación del individuo con las experiencias y que no está fundamentado en la verdad, fue Nietzsche, siendo por ende el fundador de estas maneras de pensar y sentir la vida como filosofía, y por lo tanto su pensamiento se transfigura en una Experiencia Filosófica. Tan así es su pensamiento de innovador y de peculiar que lo primero que hace es proclamar en su fase madura de pensamiento que Dios ha muerto y va más allá hasta afirmar que lo hemos matado nosotros y que se puede comprobar su muerte al momento de acercarse a una Iglesia, las cuales son sus sepulcros y se huele la podredumbre del cuerpo descompuesto, ese místico cuerpo pululando olores fétidos, que se desprenden en cada palabra y acto de doble moral que realizan los miembros místicos de ese cuerpo.
La EXISTENCIA FILOSÓFICA, va de la mano de lo que se denomina Voluntad de poder, Nietzsche en su gran obra expone tres estilos o categorías de pensadores, afirmadas desde su perspectiva de lo que es la voluntad. En el fragmento referido presenta la siguiente distinción:
·          El “Tú debes”, obediencia incondicionada ya sea a la filosofía pasada, o a las ordenes de los cristianos o los árabes.
·          El “Yo quiero”, es la actitud de los héroes.
·          El “Yo soy”, la de los dioses griegos.
Ahora, esta distinción o jerarquización en momento alguno ha de ser considerada dentro del ámbito metafísico, por usar el ejemplo al que se refiere, sino que es una jerarquización “objetiva” de la experiencia cotidiana de la vida, ¿por qué?, es muy sencillo de responder, al momento de vivir o hacer una existencia filosófica, lo más sublime que se capta y por ende, lo más importante, es la experiencia de “yo soy”, yo soy el sujeto que permite que exista el pensamiento, yo soy por quien se piensa, yo soy quien pienso, y por lo tanto yo soy el que genero una unidad de conocimiento propio, que al instante de unirme a otros formamos una masa que no ha de robarme mi existencia filosófica particular, ni roba mis principios ni mucho menos mi manera de pensar, ya que a la hora de abandonar el grupo o la masa sigo siendo individuo pensante y como consecuencia tomo o rechazo la realidad expuesta por los individuos de la masa, sin caer en el error de considerarme parte de un grupo que no piense sino que obedezca ciegamente.
El escalón medio lo conforma el “yo quiero”, comparado con la actitud de los héroes griegos, personas que se salían del deber para imponer su propia voluntad, ser alabados y reconocidos por la masa, personas que buscan distinguirse pero que llegado un punto especifico, la fama, pierden su horizonte llegando a actuar como piensa la masa, para poder mantener el status quo. Son los que buscan salirse de lo cotidiano, de que se les tenga por fuertes, de que una nación depende de ellos, pero que a la hora de dar todo por la nación caen y mueren presas de su autocomplacencia y terminan siempre en manos de sus enemigos muertos o como trofeos. Aquiles es el ejemplo más conocido de esta clase de héroes del “yo quiero” que no trascienden para ser vencedores.
Y, el escalón inferior lo ocupa el “tú debes”, borregos que cumplen las normas que los autodenominados poderosos les imponen, el ejemplo claro son el cristianismo y la religión árabe, que obedecen a un libro formulado por un sujeto por tanto subjetivo, es pasado de generación en generación volviéndolo una verdad absoluta, por medio de la fe. En esta clase de personas en ningún momento, se produce ni el más mínimo intento de la existencia filosófica, ya que un dogma no se razona y razonar es necesario para la EXISTENCIA FILOSÓFICA, por este motivo es que denominan que la filosofía está al servicio de la teología, ya que de manera contraria jamás hubiese nacido la teología, porque la filosofía supero y relego al mito de la antigua Grecia.
Con el “yo soy”, se toma la conciencia de individuo y se formula una constante experiencia filosófica con la que se llega a formular la filosofía de los “tal vez” y se rechaza la de filosofía de la certeza. La filosofía de los tal vez, es la relativa, que permite que se piense como se quiera, que se viva según su propia voluntad y que llegue a saber que mañana se le permite pensar diferente a como se piensa hoy, porque eso es la existencia, momentos variados que dan experiencias constantemente contradictorias y por tanto, se le permite variar postulados y consolidar principios.
Mientras la de las certezas, es rechazada por quedarse en el área dogmática-religiosa formando la denominada teología-fe. Desde hace más de 4000 años hasta hoy, no han variado los ideales del libro divino, tanto así que el día de hoy se ha de ver y analizar desde la posturas de ese libro, con sus ideales milenarios, cayendo en grandes anacronismos y contradicciones y por tanto, atentando contra la razón en nombre de la fe, aunque en ese libro existan libros llamados históricos, se nos dice que no ha de ser considerado un libro histórico, conformado por hechos históricos, y cuidado si se duda que el universo gira alrededor de la Tierra, porque ofenden al temerario Espíritu Santo que ilumino los errores de este libro de fe, sino lean el famoso caso Galileo, Galileo dijo basándose en la experiencia, la observación y la razón lo que la ciencia y los astrónomos aceptan hoy, que el sol es el centro y la Tierra gira alrededor de este astro, mostrando que la existencia filosófica de Copérnico y Galileo, es certificada por la razón científica moderna, mientras el libro “pergamino”, afirma que la Tierra es el centro del universo, la postura del Espíritu iluminador de la fe le toca reacomodarse.
Un último aspecto de la existencia filosófica, es el relacionado con la concepción del “Sabio” que es visto como el hombre lleno de conocimientos científicos, comprobados por medio de un método en un laboratorio, ante esta concepción Nietzsche habla en su obra la Voluntad de Poder que “se ha confundido durante mucho tiempo el Sabio con el hombre científico y durante más tiempo todavía con el hombre educado religiosamente”. El término es encapsulando por tanto en la disposición del Sabio en la ciencia y en la formación religiosa, cuando el verdadero Sabio, visto hasta ahora desde tiempos inmemorables, es el hombre que experimenta y que por medio, de resolver inconvenientes que le producen esas experiencias vividas ha ido llenándose de Sabiduría, no de libros pensados por otros, sino de vivencias propias. Sabio es el que tiene experiencias reales, las cuales le permite modificar sus acciones o labores y ser más acto y por tanto, un pensador de porqués y no esclavos del tú debes.
En fin, para que se dé la Existencia Filosófica, es necesario tener los pies en la tierra, la cabeza encima de los hombros y los sentidos atentos de lo que pasa alrededor. Además, es necesario saber que “yo soy” el que me limito o me expando y que no hay deber que doblegue mi voluntad de poder. La Existencia Filosófica es en conclusión la filosofía “postmoderna-relativa-de los tal vez”, no es la de ser un profesor de aula, ser un pedante, sino la de un maestro de la vida, de la experiencia, es la filosofía del presente y aun con mayor temeridad lo afirmo ¡es la filosofía del futuro!, la que nuestros hijos querrán vivir y la que nosotros filósofos del siglo XXI debemos pensar, vivir y colocar por escrito; y aunque los contemporáneos nos critiquen, nuestros hijos lo agradecerán y nuestros nietos nos verán como estrellas que alumbran el firmamento, y no como moralistas-religioso que son vistos como piedras que los hacen tropezar con sus largas sombras del tú debes propias de la moral.

Filosofar es pensar, es amar la libertad de

los sueños y ser existencia de la vida. (L.G.Z)
Luis Gustavo Zambrano
(Bohemio del XXI)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario