La filosofía, por ser tan peculiar y
estar formada de elementos tan diversos entre sí, se presta para encapsularla
en algún aspecto formal del conocimiento. Es la madre de la todas las ciencias,
por ende se considera como ciencia; se forma dentro de la historia siendo
considerada como un recuento histórico de letra muerta; y como forma o estilo
de vida, viéndose como una existencia filosófica de vida. A continuación se
desarrollan.
Al momento de ser vista o clasificada
como una ciencia, se comprueba que es una ciencia especulativa o teórica,
porque aunque busca las últimas consecuencias de la realidad, tanto material
como inmaterial, no se lleva a ser probada dentro de un laboratorio, pero al
momento de buscar las últimas causas de la realidad alcanza el sentido pleno de
las ciencias. Además, comparte con las ciencias prácticas que tiene un objeto
material y otro formal; siendo el objeto material, toda realidad, como ya se ha
mencionado material e inmaterial; y cuenta con el objeto formal, que son las
causas últimas o esencia de todas las cosas.
También, es vista la filosofía como
historia; un proceso del pensamiento que se va originando dentro de espacios de
tiempos bien definidos y delimitados, donde vive cada uno de los filósofos que
han producido pensamiento. Ahora bien, se tiende a entender este aspecto desde
un estudio de periodos históricos, escuelas de pensamientos delimitadas dentro
de unos años delimitados, formados para encapsular el pensamiento. Esta es una
visión bastante errónea, ya que es la que se enseña dentro de las carreras de
filosofía. Se centra en buscar que se aprendan fechas, momentos de algún
movimiento o movimientos y que solo producen en los estudiantes tediosidad a la
hora de cursar dichas asignaturas y peor aún, es que el programa de filosofía
así lo contempla. Con esto, no es visa la filosofía como historia, sino una
historia de la filosofía, no que ilumina el pensamiento histórico que se vive y
que se actualiza, sino que se queda en repetir fechas, obras, ideas e ideales
que dijeron los filósofos en determinado tiempo y se trata de que se piense
desde ese periodo y no se permite que exista una actualización al momento histórico
que se vive. Viéndose, la filosofía como letra muerta y se pretende estudiar cómo
se estudia por ejemplo, la historia universal, siendo el estudiante un mero
espectador, sin saber el pedante pedagógico de filosofía (profesor) que el
pensamiento se puede contrastar, repensarlo y fortalecerlo.
La tercera visión, es la más temeraria por
ser la filosofía como vida; como una forma de vida, desde la cual se remite a
contestar las grandes cuestiones o preguntas que encierra la filosofía, pero también
la vida individual y general, siendo una pregunta característica es qué es la
vida. Al ver la filosofía como vida, es cuando se entiende por qué hay grandes
pensadores que siguen en la actualidad produciendo ruido y no solo eso, sino
que son actualizados y repensados sin que estos pierdan su valor original. Al
entender esta visión de la filosofía como vida, es cuando se comprende que la
filosofía igual que el pensamiento es eterna, no tiene fin ni es absoluta, ya
que desde cada nuevo discurso filosófico existe un nuevo aporte de vida, ¡sí de
vida!, porque el autor se deja un poco de sí mismo en su formulación, en su
especulación, y se despoja de un poco de su vida, la cual aporta a la vitalidad
de la filosofía.
Este discurso filosófico como vida, no
solo se da por el aporte del filósofo, sino de cualquier individuo que haga un
aporte a la sabiduría o al conocimiento, siempre y cuando lo dé como algo
abierto a la discusión y que se encuentre alejado del dogma.
En conclusión, estas tres maneras
diversas de ver la filosofía, permiten que el individuo pensante formule su
pensamiento de una manera formal, al ser una ciencia; dentro de un contexto histórico
determinado pero repensando las especulaciones anteriores siendo esto como
historia; y una manera de servir a la vida con el pensamiento, filosofía, ya
que si se dan bien orientado los otros dos aspectos, se formula un aporte
especulativo basado en la realidad y sustentado en bases de pensamiento que se
comprueba racionalmente. El Vitalismo, es pues, la filosofía del presente y más
del postmodernismo; un ejemplo claro de esta verdad, es que el Siglo XXI está
fundado en pensamientos de hombres del Siglo XIX: Marx con la concepción socio-político-económica-capitalismo
contra comunismo-; Freud con la concepción psicológica-sexual; y Nietzsche con
la formulación ético-moral-religiosa-social-muerte de Dios, laicismo, el
relativismo-; en fin, hombres de pensamiento vital que son repensados y dan
respuestas desde su tiempo a los tiempos que corren, con ese ejemplo se
encierra los tres aspectos mencionados en esta especulación.
Luis Gustavo Zambrano
(Bohemio del XXI)
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